Improntas realizadas con conchas, collares, bordados, flores de plástico, botones... En el contexto artístico, llamamos textura a la calidad de una superficie, bien sea pictórica, escultórica, o de cualquier naturaleza. En este ejercicio nos vamos a fijar en las texturas táctiles (las que se pueden apreciar con la vista, pero sobre todo con el tacto) aplicadas a la cerámica infantil. La textura es la piel de las cosas, puede ser lisa, rugosa, áspera... Puede estar producida por entramados, grafismos, punteados, frotados, presionados... y suele tener una cualidad rítmica. La arcilla es un inmejorable receptor de todo tipo de texturas. Tan solo hay que presionarla con el elemento deseado para transferir o copiar la piel de las cosas. Textura natural de una hoja de árbol. Podemos transferir las huellas de nuestras manos, texturas de maderas, troncos, frutas, piedras... Textura artificial, obtenida presionando con una bayeta de escurrir plato...
Este blog nace con la intención de servir de ayuda a maestros de niños de Educación Primaria y profesores de Primer Ciclo de Educación Secundaria, en la experimentación y enseñanza de las Artes Plásticas. Aportaré mi experiencia en los ámbitos del dibujo, pintura, modelado, escultura y nuevas técnicas, en actividades cuyos resultados y aprovechamiento estén plenamente contrastadas con trabajos de alumnos. Carmen Castellanos, Licenciada en Bellas Artes